El Mejor episodio de Pesadilla en La Cocina: Taberna «La Concha»:

La Taberna La Concha fue el cuarto negocio que Antonio montó. El restaurante era propiedad de él y de su marido, que además ejercía como cocinero del local. Desde el primer momento queda claro que la gestión del negocio es caótica y que Antonio tiende a culpar de los problemas a todo el mundo menos a sí mismo: camareros, cocina e incluso su propio marido.
Las propias camareras revelan algunas prácticas sorprendentes sobre la comida del restaurante. Por ejemplo, aseguran que la paella se preparaba el martes, se guardaba y después se iba recalentando en el microondas durante días hasta que se terminaba. El panorama no mejora cuando una camarera confiesa que ella misma no comería allí, recordando una ocasión en la que le sirvieron unas albóndigas que tenían una cucaracha.
Tras hablar con la madre de Antonio y con varias empleadas del local, Alberto Chicote lo tiene bastante claro. Su primera impresión es contundente: cree que Antonio es “un jeta de mil demonios”.
Cuando llega el momento de probar la comida, Chicote decide pedir tres platos: paella, ensaladilla de gambas y salmorejo. Según él mismo dice, lo hace “porque se siente valiente”. La degustación no tarda en confirmar las sospechas: la comida está lejos de ser tan casera y buena como Antonio había prometido.
Cuando Chicote critica la paella, Antonio responde con una de las frases que acabarían convirtiéndose en virales:
“¿Qué esto no está bueno?”
A lo largo del episodio queda claro que el concepto de Antonio sobre su negocio es bastante peculiar. En un momento dado responde a las críticas diciendo: “Esto es una taberna, no un restaurante”.
El carácter de Antonio también provoca constantes conflictos con el personal. La relación con los camareros es tensa y las discusiones son frecuentes. El ambiente laboral es muy complicado y las broncas son habituales dentro del local.
Uno de los temas que más tensión genera es el tabaco. Antonio tiene un serio problema con fumar constantemente y llega a enfrentarse con Chicote por este asunto. En un momento especialmente surrealista, llega a llamar “negrero” a Chicote por no permitir que los camareros fumen durante su turno de trabajo, afirmando que tenerlos diez horas sin fumar es propio de negreros.
Las discusiones continúan durante todo el programa. En otra escena, Antonio llega a decirle a Chicote que su forma de cortar una ensalada es “de cateto”, lo que provoca otro enfrentamiento más. La situación se vuelve tan tensa que Antonio acaba enfadándose y marchándose diciendo que se va a su cama.
Con el paso de los años, este episodio se convirtió en uno de los más recordados de Pesadilla en la Cocina, en gran parte por las frases y las reacciones de Antonio, que terminaron circulando por internet como auténticos momentos virales de la televisión.
Sin embargo, la historia de la Taberna La Concha tuvo su final. En 2024 el restaurante cerró definitivamente sus puertas, poniendo punto final a uno de los locales más icónicos que han pasado por el programa.
La taberna quedó para el recuerdo como uno de los casos más caóticos y surrealistas que han aparecido en Pesadilla en la Cocina, y Antonio como uno de los personajes más extravagantes que han pasado por el programa.

